Especialmente, las aplicaciones de mensajería han transformado la forma en que interactuamos . 

Por esta razón, es de suma importancia conocer lo antes posible los mensajes de abuso por medio de whatsapp y demás aplicaciones de mensajería.

Se estima que más del 50% de los jóvenes de entre 18 y 30 años han sufrido algún tipo de ciberacoso. 

Entre sus manifestaciones se encuentran el control, vigilancia y manipulación que se ejerce a través de este tipo de chats .

Este tipo de conductas abusivas pueden estar dirigidas a personas con las que se comparte algún tipo de vínculo (como amigos o familiares), pero son especialmente habituales en las relaciones sentimentales.

Uno de los principales problemas en este sentido es la dificultad para identificar quién está siendo abusado. 

Muchas de estas conductas son normalizadas, minimizadas y pasadas por alto , pero sus repercusiones en la salud mental de la víctima son indiscutibles. 

Por ello, te presentamos algunas señales a las que debes estar atento.

Signos comunes de abuso a través de WhatsApp

Exigir una respuesta inmediata es una de las señales más comunes de abuso en WhatsApp.

El maltrato a través de WhatsApp incluye todas aquellas conductas destinadas a controlar, manipular o dañar emocionalmente a la víctima. 

Ante lo que se pueda pensar, este tipo de maltrato afecta en proporciones similares a hombres y mujeres durante la adolescencia.

De esta manera, es muy importante que todos estén prevenidos.

El abuso puede tener diferentes caras; sin embargo, las siguientes son algunas de las manifestaciones más comunes .

Exigir respuestas inmediatas

La demanda de respuestas inmediatas es uno de los comportamientos más comunes. 

La persona se enfada si su pareja no responde inmediatamente a sus mensajes y le acusa de falta de interés o de no priorizar la relación.

No se entiende (o no se respeta) que nadie tiene que ofrecer disponibilidad constante y exclusiva , que puede haber otros asuntos que tratar y que es totalmente legal no responder hasta que sea posible hacerlo.

Forzar a conversar siempre que esté en línea

Cada vez que la víctima ingresa a WhatsApp, tiene que iniciar una conversación con su pareja; de lo contrario, se enfada y comienza con reproches, sospechas y manipulaciones.

No está permitido estar charlando con otras personas sin atender a la pareja, pues esto lo interpreta como una falta de respeto.

Enviar ubicación

La posibilidad de enviar la ubicación (a tiempo o en tiempo real) es una gran herramienta de control para quienes abusan a través de WhatsApp. 

Así, obligan a su pareja a mostrar dónde están en todo momento, quizás con la excusa de asegurarse de que no miente o comete una infidelidad.

Pide fotos o videos para ejercer vigilancia

En relación con lo anterior, también es común encontrar personas que le piden a sus parejas que les envíen fotos o videos en momentos específicos del día.

Por ejemplo, mientras están en clase o comiendo con amigos.

Esta solicitud tiene como finalidad comprobar quién eres realmente, dónde dices que eres y quién dices que eres . 

A veces, se pide de favor que los amigos salgan en fotos o videos para que se le quiten los celos a su pareja, así de cañona es la gente.

También puede ocurrir que se soliciten pruebas gráficas (capturas de pantalla) de con quién se está hablando a través de WhatsApp. 

En última instancia, el objetivo es ejercer control sobre la vida y las relaciones de la víctima.

Bloquear o hacer cumplir la ley del hielo

El abuso no siempre es activo y directo; a veces adopta una forma pasivo-agresiva tan dañina o más que las anteriores. 

Por ejemplo cuando después de una discusión una de las personas aplica silencio absoluto a la otra o incluso la bloquea de la aplicación.

De esta forma, le genera una enorme angustia al dejarla sin posibilidad de expresarse, sin explicaciones ni canales de comunicación y en total incertidumbre.

Con este tipo de actitud es posible someter a quien está del otro lado, quien generalmente termina disculpándose y aceptando cualquier término con tal de retirarle ese “castigo” del silencio.

Decide qué foto debe mostrarse en el perfil

¿Tu pareja se ofende, se enfada o se queja de ti cuando tu foto de perfil de WhatsApp no ​​muestra a los dos? ¿Te pide que elimines o cambies algunas imágenes porque no le gusta cómo o con quién sales en ellas?

Este tipo de manipulación es muy común y amenaza la libertad individual. 

Cada persona es libre de elegir qué mostrar en sus perfiles y estar en pareja no le da derecho a la otra persona a decidir por ti.

El control en WhatsApp se evidencia, por ejemplo, a través del requisito de compartir contraseñas o ubicaciones.

Dése contraseñas y patrones de desbloqueo

Esta es una de las señales de abuso más extendidas y normalizadas a través de WhatsApp. 

Especialmente, la población más joven llega a considerar que compartir contraseñas con la pareja es necesario, obligatorio y una muestra de confianza.

Si no se acepta, esto puede generar recelo y desconfianza en el otro cuando, en realidad, el respeto a la privacidad es prioritario en un vínculo de este tipo.

sexteo forzado

Por último, no hay que olvidar una de las conductas abusivas más dañinas y peligrosas: el sexting forzado.

Esto que implica obligar o coaccionar a la pareja a enviar imágenes o videos con contenido explícito oa participar en conversaciones sexuales sin quererlo realmente.

¿Cómo actuar ante estas conductas abusivas a través de WhatsApp?

Si tienes estos mismos problemas planteados en los puntos anteriores es importante que visites a un psicólogo. 

Primero, recuerda que ninguna de estas acciones es natural o saludable en una relación; más bien, son signos de abuso.

Ten en cuenta que estar en pareja no te obliga a perder tu individualidad ni tus derechos , que aún puedes hablar con otras personas, tener tu tiempo libre, proteger tu privacidad y no ofrecer explicaciones ante dudas irracionales.

Para poder sobrellevar estos comportamientos por parte de la pareja es importante no solo entender dónde están los límites del amor, sino también tener una sólida autoestima.

Es esta confianza la que te permitirá decir “no”, poner freno a los comportamientos intrusivos y controladores, y no ceder a las manipulaciones emocionales.

Si siente que no tiene la fuerza para hacerlo o si se siente culpable por negarle a su pareja estos privilegios, busque orientación profesional. 

El control y el abuso pueden escalar y causar consecuencias importantes en su salud psicológica.